

En las canchas de San Luis, los más chicos no solo aprenden a jugar: aprenden a competir con respeto, a sostener la disciplina y a confiar en el equipo. El fútbol de menores forma a los chicos del barrio mucho antes de que pisen una cancha grande. Esa base es el corazón del club: de la cantera salen los jugadores que, con los años, sostienen al primer equipo y mantienen viva la mística de Racing.
Notas de ejemplo — el club las publica y edita desde su panel.